Estos días, un suceso extraordinario ha tenido lugar en las aguas de las Rías Baixas: ballenas azules y jorobadas han sido avistadas en las proximidades de las Islas Cíes, en Vigo. Este hecho es un regalo y un poderoso símbolo para Galicia, que en el pasado fue tierra ballenera y que, con el tiempo, ha visto cómo estas criaturas regresan, como mensajeras de la regeneración y la memoria.
No deja de ser significativo que este avistamiento ocurra en un lugar marcado por una de las mayores catástrofes ecológicas de nuestra historia reciente: la tragedia del Prestige. Hace más de veinte años, estas costas quedaron cubiertas de chapapote, y muchos se preguntaban si alguna vez volverían a ser las mismas. Y hoy, ver a la ballena azul, el mayor ser vivo del planeta, deslizarse por estas aguas es una señal clara de que la naturaleza sigue su ciclo de sanación.
La ballena: guardiana de las aguas y las memorias
Las ballenas, en muchas tradiciones, son vistas como guardianas de la memoria de la Tierra, los océanos y el alma humana. Son símbolo de los Registros Akáshicos, ese espacio energético donde se guardan todas las experiencias del pasado, el presente y el futuro. Su canto, profundo y enigmático, resuena en las aguas como una invitación a sumergirnos en nuestra propia historia, en las emociones que habitan nuestro interior, en las raíces que nos conectan con quienes fuimos y con quienes podemos llegar a ser.
Este avistamiento nos llama a bucear en nuestras aguas internas, a reconocer qué memorias nos habitan, qué emociones aún nos guían en silencio y cómo podemos permitirnos fluir con ellas en lugar de luchar contra la marea. En un tiempo de cambios intensos, la ballena nos recuerda la importancia de escuchar nuestra voz profunda, esa que solo se percibe en el silencio del océano interno.
Un símbolo de regeneración y conexión
El hecho de que ballenas azules y jorobadas visiten Galicia en este momento es un mensaje claro de que la vida se abre camino. Así como las aguas han sabido purificarse con el tiempo, nosotros también podemos sanar y reconectar con nuestra esencia.
Este es un llamado a honrar nuestras raíces, a recordar que el mar es parte de nuestra identidad y que, al igual que él, llevamos dentro mareas que suben y bajan, que limpian y renuevan. Observar a estos majestuosos seres en nuestras aguas es un recordatorio de que la memoria, la emoción y la sabiduría ancestral están vivas en nosotros, y que escuchar su mensaje puede guiarnos en nuestro propio proceso de transformación.
Hoy, más que nunca, Galicia vuelve a escuchar el canto de las ballenas. ¿Estamos listos para escuchar lo que nos traen?
Sabela Bernárdez, maestra de registros Akáshicos
Formación – Sesión Liberación de Memorias – Lectura de Registros Akáshicos
