Protección energética

¿Por más que te protejas no sirve de nada? A veces, aunque hagamos uso de las protecciones energéticas básicas, como el uso de minerales, visualizaciones o escudos, podemos seguir sintiéndonos sobrecargados de energías externas. Si te identificas con esta situación, es posible que necesites una revisión más profunda, ya que la protección por sí sola no siempre es suficiente. Aquí te explico por qué puede estar ocurriendo y cómo podemos remediarlo desde una perspectiva más avanzada.

1. Falta de presencia y enraizamiento. Nos contaminamos cuando no tenemos suficiente presencia en nosotros mismos, lo que significa que no estamos bien protegidos ni enraizados. La presencia es la capacidad de estar plenamente en el aquí y ahora, ocupando nuestro espacio energético con fuerza y claridad. Cuando esta presencia se debilita, dejamos que las energías externas entren en nuestro campo.El enraizamiento es clave para equilibrar la absorción y liberación de energías. Sin un buen enraizamiento, los chacras del pie y el chacra raíz no logran descargar las energías que absorbemos, impidiendo que esas energías sean transmutadas por la Tierra.

Consejo: Practica ejercicios de enraizamiento y presencia diaria, como la visualización de raíces profundas conectando tu cuerpo energético con la Tierra.

2. Dificultad con los límites personales y energéticos. Si tienes problemas para establecer límites en tu vida diaria, es probable que también tengas dificultades con tus límites energéticos. Cuando no sabemos separar lo que es nuestro de lo que es de los demás, esa misma confusión se manifiesta en el nivel energético. Esto puede ocurrir especialmente en personas altamente empáticas, que tienden a cargar con las emociones y problemas ajenos como si fueran propios.

Consejo: Trabaja en el fortalecimiento de tus límites personales y aprende a diferenciar tu energía de la de los demás. El uso de afirmaciones como «Lo que es mío, es mío; lo que es tuyo, es tuyo» ayuda a mantener la separación.

3. Ley de la atracción y auto-revisión. La ley de la atracción establece que atraemos lo que irradiamos. Si seguimos cargándonos de energías externas, es posible que haya aspectos internos que no hemos querido enfrentar. Este proceso se intensifica con la energía del entorno y nos da una oportunidad para trabajar los traumas acumulados y los aprendizajes del alma.

Consejo: Aprovecha esta oportunidad para hacer un trabajo de revisión personal. Pregúntate qué emociones o situaciones internas están atrayendo estas energías externas y qué lecciones puedes aprender.

4. Una purificación incompleta. El aura funciona para el cuerpo energético como la piel para el cuerpo físico: nos protege y rechaza las influencias externas no deseadas. Si el aura está débil, delgada o con fisuras, las energías externas penetran más fácilmente, llevándonos a una sobrecarga energética. Un aura sana y fuerte debe rodear todo el cuerpo con un contorno firme y resistente.El hígado, los riñones y la piel purifican el cuerpo físico, mientras que el chacra raíz y los chacras de los pies hacen lo propio con el cuerpo energético. Si hay desequilibrio en este sistema, las energías no se descargan correctamente y quedamos sobrecargados.

Consejo: Asegúrate de realizar limpiezas energéticas regulares y revisa el estado de tu aura. Visualiza una capa luminosa y fuerte envolviendo todo tu cuerpo y realiza prácticas de descarga energética a través del chacra raíz y los pies.

5. Autoestima y autoconocimiento. Una personalidad débil y con baja autoestima es más vulnerable a la contaminación energética. Si no tienes una sólida identidad personal, las energías externas fácilmente pueden invadir tu espacio. Por eso, el desarrollo del autoconocimiento y la autoestima es fundamental para reducir la posibilidad de contaminación.

Consejo: Trabaja en el desarrollo de tu autoestima y aceptación personal. Pregúntate si puedes decir con confianza: «Este soy yo y me gusto tal como soy». Esta es una tarea de toda la vida, pero fortalecer tu identidad te permitirá resistir las influencias externas con mayor facilidad.

Si sientes que las protecciones habituales no son suficientes para ti, es momento de dar un paso más allá y hacer una revisión personal profunda. Al mejorar tu enraizamiento, límites energéticos, autoestima y la capacidad de descargar energía adecuadamente, podrás reducir la sobrecarga externa de manera efectiva. El Universo es sabio y, a través de estas situaciones, nos brinda la oportunidad de aprender y crecer a nivel del alma.

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Sabela Bernárdez, naturópata

Terapia profesional integral

Formación de limpiezas con péndulo hebreo Online y Vigo/Nigrán

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